Si deseas saber los 20 patrones de conducta más fastidiosos y comunes que tienen los ejecutivos y que son los principales obstáculos para que estos progresen en una empresa dale una lectura al libro – ‘Lo que nos trajo aquí no nos llevará allá’ (mi traducción) -”What’s Got You Here Won’t Get You There”. En el mismo, su Autor Marshall Goldsmith señala que en la medida que un individuo elimina estos hábitos, las oportunidades de ascender la escalera corporativa mejoran dramáticamente.
Según Goldsmith, a medida que un obtiene puestos de mayor jerarquía, la conducta de la persona y sus habilidades interpersonales se tornan mas importantes que sus destrezas técnicas. La visión corporativa, el trabajo en equipo, las metas y la habilidad de atraer y retener el mejor talento juegan papeles fundamentales en la ecuación de negocios.
El autor identifica veinte patrones de conducta contraproducentes. Entre éstos:
- La necesidad de ganar a toda costa;
- Querer dar nuestra opinión y aportar valor a todo (“Eso suena bien pero déjame decirte como yo lo haría”);
- Pasar juicio sobre todo;
- Hacer comentarios destructivos (sarcasmo y comentarios cortantes que nos hacen ver astuto e ingenioso);
- Empezar con un ‘no’, ‘pero’ o ‘sin embargo’. El sobre uso de estos calificadores da la señal que nosotros estamos bien y el otro mal.
- Decirle al mundo lo brillante que somos;
- Hablar cuando estamos molestos. Usar la volatilidad emocional como herramienta de control;
- Negativo (“déjame decirte porque eso no va a funcionar”);
- Reservarnos información y rehusar compartirla;
- No dar reconocimiento adecuado a los demás;
- Reclamar crédito que no nos corresponde;
- Crear excusas para justificar y lograr aceptación de nuestros hábitos irritantes;
- Aferrarnos al pasado;
- Fomentar favoritismos;
- Rehusar disculparnos. Admitir que nos equivocamos. La inhabilidad de tomar responsabilidad por nuestras acciones;
Goldsmith expresa que en su experiencia las personas exhiben en el trabajo unos cuantos de estos hábitos- pero no todos. Yo pienso que cada uno de nosotros tenemos de todo. Esa es la naturaleza de nuestro ego. Lo que pasa es que estos hábitos se manifiestan en diferentes personas de diferentes maneras y grados.
También considero que en las universidades se valoriza mucho el conocimiento y los datos como clave para el éxito pero la realidad es otra. Al final las personas prefieren hacer negocios con quien simpatizan o tienen una relación de amistad. Al momento de escoger, las personas cerrarán el trato con quien tienen afinidad antes que con otras que ‘saben mas’ o que ‘cuestan menos’ . Dentro de la empresa es igual. En la medida que pensamos menos en nosotros y cultivamos nuestro lado humano nuestras relaciones con los demás compañeros mejorarán y estos hábitos negativos perderán fuerza.
El autor trata de bajarle el volumen a la discordia que crea nuestro ego con posibles cursos de acción que son sencillos y fácil de implantar. Nuevamente, se trata de enfocarnos más en los demás y menos en nosotros.
Claro antes de embarcarnos en hacer cambios, hay que realizar que los tenemos y estar comprometidos a cambiarlos. Esta me parece que es la parte más difícil del proceso. No nos gusta que nos enumeren nuestras faltas, pues ello disminuye nuestro sentido de ser (el que ha fabricado nuestra mente a través del tiempo).
Aunque no nos sea fácil la tarea, el Autor expone los problemas que causan estos hábitos en el trabajo. De hecho nos conviene conocerlos pues probablemente seamos los únicos que nos falta por saberlo! Los demás a nuestro alrededor ya viven y toleran sus efectos nocivos (hasta cierto punto). Ahora, imagínense las posibilidades de como serían nuestras relaciones con nuestros colegas si identificáramos eso que crea ‘atmósfera’ en los demás y lo pudiésemos remediar. Goldsmith ofrece el feedback (retro-alimentación) y sus variantes como herramienta para detectar estos hábitos destructivos.
Entre las soluciones, el autor propone que identifiquemos los rasgos que más prevalecen en nosotros y simplemente hagamos unas modificaciones que – mas de difíciles o complejas- se refieren a crear hábitos nuevos; opuestos. Por ejemplo, si opinamos mucho, cerremos la boca más a menudo y escuchemos. Algunas estrategias del Autor:
- Escuchar-no interrumpir- no terminar las oraciones de la otra persona;
- No decir- “yo sabía eso;
- No distraernos; no mover los ojos o la atención a otro lugar mientras la otra persona nos habla;
- Evita las palabras ‘no’, ‘sin embargo’ o ‘pero’;
- Responder al dialogo haciendo preguntas inteligentes que demuestren que estábamos poniendo atención, que deseamos seguir con el tema y que requiera que la persona continúe expandiendo el mismo.
- Pedir disculpas por nuestra conducta y comprometernos con la persona a mejorar;
- Dar gracias. Ser agradecidos hacia los demás (además que cuando la gente hace algo por nosotros esperan gratitud);
- Darle seguimiento a las estrategias; incluso solicitar retro-alimentación- ‘Como puedo mejorar?’, buscar apoyo y tener un plan de acción;
- Pedir sugerencias a los demás (El autor propone un mecanismo para obtener sugerencias a otros de como mejorar la conducta deseada y lo llama ‘Feedforward’);
- Que lo escojamos cambiar sea algo que mejore considerablemente nuestras relaciones interpersonales;
- Medir nuestro progreso.
- Hacerlo ahora.
Al final todo se trata de nuestra felicidad. Nadie quiere trabajar con ogros o en talleres hostiles. En la medida que nuestros hábitos destructivos disminuyen, nos llevaremos mejor con los demás, el lugar de trabajo se torna mas agradable y contribuimos a que permanezcan en el las personas mas idóneas.

Excelente.
exelente, guia
Muy interesante e instructivo. Con esta lectura uno mismo se puede analizar y ver los errores rutinarios que cometemos sin darnos cuenta en nuestro diario vivir.
Muy bueno no tiene desperdicio, claro y conciso. Adaptable a distintas esferas del ser humano, inclusive a la “familia”.
Me parece que todos tenemos un poco de cada cosa mencionada. Como se dice en el escrito, debemos tratar de evitar cometer estor errores y evitarlos a toda costa…