¿Controlas tu equipo o te controla a tí?
Uno de los mayores retos para hombres y mujeres durante su formación profesional es ejercer supervisión efectiva. Más oportunidades de asenso requieren mayores competencias laborales. Necesitamos educarnos en el arte de tratar y dirigir las personas. Cuando las competencias son débiles, el supervisado termina ejerciendo el control sobre su supervisor.
Si eres una supervisora, tus actividades productivas se someterán a evaluación por dos bandos. Por un lado, la empresa asume que tú tienes el control en tu área de trabajo y te responsabilizará personalmente por los resultados del personal que supervisas. Si ese resultado no es favorable te expones a ser penalizada y perjudicar tu carrera o ascenso. Los efectos pueden ser irreversibles.