Como saber si un ejecutivo está listo para un coach

Los resultados que se obtienen del coaching a un ejecutivo no provienen  del trabajo particular que realice el coach. Al final depende nivel de responsabilidad propia  que tenga el ejecutivo.  Tenga esto en mente cuando va a reclutar un coach.

Uno de mis programas de coaching ejecutivo tiene una garantía fundamental.  Si no se logran los resultados esperados, el cliente no paga un solo centavo.

Hace poco rechace un trabajo para darle coaching a un gerente.  Lo hice porque luego de tener una corta reunión con su supervisor y el  ejecutivo,  sabía que iba a perder mi tiempo. De hecho, su lenguaje corporal en la reunión lo decía todo- de principio a fin con los brazos cruzados.

Luego  descubrí que el empleado estaba rindiendo un pobre desempeño y  su supervisor, evitando tener conflicto con el empleado (que era bastante fuerte de carácter),  no sabía como manejar  la situación; pensaban soltármelo a mí para que hiciera magia.

No tuve que conocer de esto para saber que el individuo no era  ‘coachable’.  En su mundo, todo estaba perfecto y si había un problema no era su culpa.

Para lograr cambiar cualquier situación lo primero que tenemos que darnos cuenta es que existe tal situación.  Si no realizamos eso, el cambio voluntario solo puede ocurrir por casualidad.  Si no sabemos que no sabemos, es imposible trabajar en el cambio.

Aun cuando sepamos que tenemos que cambiar algo,  es esencial tomar responsabilidad  por el cambio- es reclamar ante todo y todos que si algo va a ser, dependerá de nosotros.  Si pensamos que el problema está afuera, que es culpa de la economía, del vecino, la competencia, el tráfico, los americanos, el crimen,  los riquitos, los grandes intereses, no vamos a lograr nada. Las excusas son buenas pues nos permiten culpar a los demás y mantenernos en nuestra zona cómoda.  El problema es que las excusas no traen resultados y cuando el problema lo vemos afuera, también vemos la solución fuera de nuestro alcance.

Tomar responsabilidad propia significa conlleva una decisión de que,  igual que está dentro de nosotros  la situación a manejar, también esta la solución.  La realidad es así.

Las circunstancias y las barreras las creamos nosotros y  parte del trabajo del coach es ayudar al cliente a romper estas barreras imaginarias, ver otros puntos de vista y tomar acciones diferentes; pero primero hay que saber que no sabemos y que queremos aprender y cambiar y que si va a ser solo depende del cliente.

Posted in Coaching a Ejecutivos
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