¿Estás listo para el cambio verdadero y duradero? Tal vez quieras mejorar un área particular; lograr un buen aumento u obtener esa posición que tanto buscas; o simplemente lograr cambio favorable en tu profesión; mejorar las relaciones con tu equipo de trabajo; desarrollarte como un líder convincente. Todo es posible.
Tal vez te estás preguntando, si tanto es posible, ¿por qué la gente no logra el cambio o las metas más frecuencia? La respuesta es que el resultado depende y debe salir de ti y toma trabajo; un precio que no todos están dispuestos a pagar. Muchas personas en la vida andan buscando atajo, lo fácil, buscar un método que les permita dar el 20% y sacar el 100%. Esto no funciona a menos que te salpique la suerte; que más frecuentemente tiende a favorecerá los que se fajan.
Ningún coach puedo cambiarte o ‘mejorarte’’. Si estás buscando a alguien que te resuelva tus problemas pierdes el tiempo. Igual que hace falta más que una dieta para rebajar o un entrenador para ponerte en forma, el éxito en lograr algo se reduce a tu decisión y nivel de compromiso continuo.
Ser excelente en lo que escojas empieza por tu decisión y es un camino a recorrer. La habilidad solo te lleva tan lejos. El resto depende de tu compromiso.
Mejorar no es una meta sino un estilo de vida
El proceso de lograr cambio positivo- ser un líder- no es una carrera de velocidad sino un maratón. Es una decisión a largo plazo en la cual te comprometes trabajar en ti mismo indefinidamente. Esto requerirá de tu parte buscar maneras de generar por ti mismo esa motivación y compromiso. Eso no te lo puede dar nadie y vas a depender de otros para generar en ti estos factores te estás preparando para el fracaso.
Si todo depende de ti, ¿Para que necesitas un coach?, te preguntarás. La razón es que- igual que tú eres la solución, también eres el obstáculo.
La mayoría de las barreras que enfrentamos para salir hacia delante las ponemos nosotros mismos. Nuestra mente es la raíz del problema; la que manufactura nuestro modo de pensar, actuar y reaccionar. ¿Recuerdas algún evento que tu presenciaste como positivo y tu acompañante lo vio como negativo o viceversa? Quizás fue una persona que conociste. A ti te pareció muy amable pero tu amigo pensó que era un patán. Las circunstancias eran las mismas para ambos pero cada cual la vio distinta y actuó diferente.
Nuestra mente no cesa de pensar y crear todo una serie de circunstancias auto-limitables. Es esa voz que nos dice que no podemos; que no somos suficientes. Las creencias limitantes son un cáncer que si no las tratamos a tiempo nos consume e inmoviliza.
Hasta que no tengas estos ajustes en balance no lograrás cambio positivo y duradero. Cuando partes de una premisa equivocada, todas las decisiones y acciones que tomas estarán erradas. Si piensas que no tienes lo que hace falta para ser el jefe de tu empresa, puedes estar seguro que todas las decisiones que tomes te llevarán cada vez más lejos de esa meta. Si eres introvertido y piensas que los introvertidos no llegan a ser líderes, ya tienes la batalla perdida (a propósito, los estudios demuestran lo contrario).
Lograr claridad y un enfoque justo ante la realidad cotidiana es sumamente crítico para poder progresar en el trabajo y la vida. Igualmente importante es tu motivación y compromiso.
Ayudarte a callar esa voz y a desempañar y enfocar ese lente con el cual observas y actúas es una de las funciones críticas del coaching. Nosotros te ayudamos a desbloquearte y enfocarte seleccionar tus metas y aumentar dramáticamente las probabilidades de lograr ese cambio duradero.
