11 Consideraciones al cambiar de empleo

No es raro conocer de alguien que cambió de trabajo y al poco tiempo fue despedido.  Lo desafortunado es que muchas de estas personas dejaron su antigüedad en el trabajo anterior.  Por ejemplo, recuerdo un ejecutivo que había trabajado 12 años en una empresa a la cual renuncio con motivo de una oferta de empleo más jugosa. Lo que pareció una buena idea resulto un desastre pues al cabo de unos meses la persona comenzó a tener problemas con su supervisor inmediato.  Al poco tiempo fue despedida. Por despido injustificado lo más que recibió fue dos meses de sueldo; muy poca compensación por el daño sufrido.

Con la alta taza de desempleo es crucial tomar medidas preventivas al momento de cambiar de trabajo o puesto ya que si no le va bien en el nuevo trabajo difícilmente podrá regresar al anterior y obtener uno nuevo tardará meses o años sin garantía de que el trabajo sea al mismo nivel.  Aquí les ofrezco algunas consideraciones:

  •  La grama del vecino siempre se ve más verde.  No se deje llevar por espejismos de prosperidad.  Sea objetivo al evaluar la oportunidad.  A veces vemos lo que queremos y no lo que realmente hay; y recuerde, si usted no está del todo satisfecho(a), a veces es mejor el malo conocido que bueno por conocer.
  • Preserve su confidencialidad a toda costa.  Lo peor que puede pasar es que su patrono se entere que está buscando trabajo.  Tenga cuidado con las autorizaciones que usted firme en la solicitud de empleo. Considere dar poca información o no divulgar la identidad de su empleo actual (explicando su preocupación) en lo que se genera un interés más concreto de la  otra empresa.
  • Cada empresa tiene su librito. La cultura o manera en que se hacen y se dicen las cosas varían entre lugares de trabajo. Evalué el ambiente de trabajo que más se ajusta a su manera de ser e investigue si se asemeja al lugar donde le interesa ir. Pregunte a personas que trabajan en dicho lugar.  Recuerde que en cada lugar de trabajo se respira un aire diferente. Algunos son más pesados que otros.
  • Investigue la empresa y los ejecutivos; particularmente con quien va a trabajar. Puede que el que le está haciendo la oferta no sea con quien usted va a trabajar.  Averigüe quien será su jefe inmediato y considere entrevistar personas que trabajan con el (ella). El(Ella) será quien hará la diferencia en su día de trabajo.  Con relación a la empresa, en el portal de tribunales puede ver las demandas en las cuales se ha visto involucrada anteriormente la empresa y por qué razones.  Personas litigiosas deben levantar una bandera roja.
  • No se deje nublar la mente por títulos.  Un titulo puede ser una excusa para darle más responsabilidades y no mucho más beneficios.
  • Sepa las funciones concretas. Conozca bien cuales son las funciones que ejercerá- donde cuando, como; y con que recursos dispondrá.
  • Investigue bien la naturaleza del trabajo que va a realizar.  Una cosa son las funciones, otra los objetivos. Solicite a la persona que le ha hecho la oferta que sea específico(a) en cuanto a los  objetivos y metas que deberá cumplir. Por ejemplo las funciones pueden ser vender pero los objetivos le dirán cuanto.  Idealmente deben estar por escrito; así no hay confusión y falsas expectativas.  Mientras más específicas sean las metas, más fácil se le hará saber si podrá cumplir con ellas. Le estará haciendo un favor a la empresa- muchas veces ni los supervisores sabe o tiene metas específicas para sus supervisados.
  • Conozca los beneficios marginales.  No todo es salario.  Un buen ambiente de trabajo, con beneficios y flexibilidad puede ser mucho más gratificante que unos cientos de dólares más al mes.
  • Establezca sus requisitos antes de aceptar. El momento de negociar es antes de comprometerse con el cambio.  Si usted desea algunas concesiones tiene que pedirlas antes de aceptar el nuevo trabajo.  Una vez esté trabajando, difícilmente se las concederán.
  • Tenga cuidado con documentos de no competencia;  y otros de confidencialidad que le puedan coartar su oportunidad de trabajar en otros lugares si las cosas no le van bien.
  • Considere solicitar un paracaídas. Aunque esto se estila más para los altos directivos, nada impide que usted discuta lo que pasaría si por alguna razón a usted se le solicita la renuncia o  se le despide.  Si está desempleado, puede que esto no sea razonable pero si está dejando un trabajo de muchos años, es algo sumamente importante; particularmente si se re-localizará y hará otros ajustes importantes en su vida.  Por ejemplo, usted pudiera negociar que si se le despidiera durante los primeros dos años le pagasen determinada cantidad (por encima de lo que dispone la ley de despido).