Como saber si un ejecutivo está listo para un coach

Los resultados que se obtienen del coaching a un ejecutivo no provienen  del trabajo particular que realice el coach. Al final depende nivel de responsabilidad propia  que tenga el ejecutivo.  Tenga esto en mente cuando va a reclutar un coach.

Uno de mis programas de coaching ejecutivo tiene una garantía fundamental.  Si no se logran los resultados esperados, el cliente no paga un solo centavo.

Hace poco rechace un trabajo para darle coaching a un gerente.  Lo hice porque luego de tener una corta reunión con su supervisor y el  ejecutivo,  sabía que iba a perder mi tiempo. De hecho, su lenguaje corporal en la reunión lo decía todo- de principio a fin con los brazos cruzados.

Luego  descubrí que el empleado estaba rindiendo un pobre desempeño y  su supervisor, evitando tener conflicto con el empleado (que era bastante fuerte de carácter),  no sabía como manejar  la situación; pensaban soltármelo a mí para que hiciera magia.

No tuve que conocer de esto para saber que el individuo no era  ‘coachable’.  En su mundo, todo estaba perfecto y si había un problema no era su culpa.

Para lograr cambiar cualquier situación lo primero que tenemos que darnos cuenta es que existe tal situación.  Si no realizamos eso, el cambio voluntario solo puede ocurrir por casualidad.  Si no sabemos que no sabemos, es imposible trabajar en el cambio.

Aun cuando sepamos que tenemos que cambiar algo,  es esencial tomar responsabilidad  por el cambio- es reclamar ante todo y todos que si algo va a ser, dependerá de nosotros.  Si pensamos que el problema está afuera, que es culpa de la economía, del vecino, la competencia, el tráfico, los americanos, el crimen,  los riquitos, los grandes intereses, no vamos a lograr nada. Las excusas son buenas pues nos permiten culpar a los demás y mantenernos en nuestra zona cómoda.  El problema es que las excusas no traen resultados y cuando el problema lo vemos afuera, también vemos la solución fuera de nuestro alcance.

Tomar responsabilidad propia significa conlleva una decisión de que,  igual que está dentro de nosotros  la situación a manejar, también esta la solución.  La realidad es así.

Las circunstancias y las barreras las creamos nosotros y  parte del trabajo del coach es ayudar al cliente a romper estas barreras imaginarias, ver otros puntos de vista y tomar acciones diferentes; pero primero hay que saber que no sabemos y que queremos aprender y cambiar y que si va a ser solo depende del cliente.

Retos particulares de las emprendedoras

La mujer  ha enfrentado barreras institucionales, el llamado techo de cristal y otros estigmas formidables que le han complicado su progreso en el trabajo. Pese a estas trabas, las mujeres ha continuado luchando por sus derechos; educándose más y estableciendo sus propios negocios.

Emprendedoras que abren su negocio, lo consideran preferible y más gratificante que batallar los obstáculos tradicionales del empleo. Se trata de tomar control sobre la carrera, el tiempo y las finanzas personales; moverse de la inestabilidad que actualmente proveen las corporaciones grandes; ser arquitecta del crecimiento personal y no ser víctima de expectativas incumplidas.

La participación empresarial de la mujer está en franca ascendencia y es significativa. En Estados Unidos el crecimiento de negocios cuyos dueños son mujeres es tres veces mayor que el crecimiento de negocios en general.  Está probado que las emprendedoras son exitosas porque tiene mucha confianza en sí mismas.

Aunque las recompensas son grandes, establecer un negocio propio es estadísticamente riesgoso. Estudios reflejan que un 50% de los negocios nuevos fracasan el primer año. De los que sobreviven, el 80 % cierran en cinco años.

Las mujeres tienen que ser particularmente precavidas. Emprendedoras  en toda la nación encuentran que tienen más dificultad procurando financiamiento y estableciendo credibilidad como dueños de negocios. Esto crea retos adicionales que los hombres en situaciones similares no tienen que atravesar.

Lo anterior no debe de tomar por sorpresa a las mujeres dado el prejuicio histórico- pero ciertamente es un aviso al cual hay que prestarle atención. Antes de lanzarse, evalué los retos reales y prepárese bien. Lo bueno es que hay muchos recursos disponibles.

Un gran reto es entender la naturaleza de la nueva empresa.  El negocio y el dueño no es una y la misma cosa. Por más pequeña que sea la empresa, contiene múltiples componentes. Particularmente crítica es la interacción de la parte técnica, la administrativa y la empresarial, tres áreas totalmente diferentes pero necesarias para lograr un negocio exitoso.

¿Quién no conoce personas que se destacan – no por lo bien que hacen su oficio- si no por la prosperidad de su empresa?   Es que una cosa no  tiene que ver con la otra.  Para tener una galería de arte no hay que ser pintor. Tampoco el que uno sea un excelente pintor garantiza que la galería será un éxito.  Esta distinción es importante porque ser un dueño de negocios conlleva mucho más que ser bueno en un oficio. Se debe atender el negocio desde la perspectiva empresarial para tener una visión, planificar el futuro y diseñar  estrategias. La mentalidad administrativa nos permite crear  sistemas y procedimientos para manifestar esa visión y la parte técnica es la que hace el producto o rinde el servicio.

Al principio la emprendedora  tendrá que colocarse  tres sombreros y aprender a distinguir cuando corresponde ponerse cada cual.  Si se enfoca mucho en la producción, descuidará la administración y la fase empresarial. Esto causará  que no se pueda planificar  o  identificar nuevas oportunidades de negocio; le impedirá trabajar en la venta o  mejorar el servicio. Si la propietaria pierde mucho tiempo en la administración su producción mermará. En fin es crítico mantener un  balance óptimo.

Otro aspecto importante para la mujer es el balance entre el trabajo y su familia. Es aconsejable adiestrase en técnicas de manejo del tiempo pues al principio trabajará largas horas; cada vez más a medida que el negocio crece. Presupuestar para contratar ayuda es un componente crítico para lograr ese balance.

La habilidad de jugar múltiples bases por largas horas- aún si la persona es diestra-  podrá funcionar durante un tiempo pero al final cuando se va la euforia del juguete nuevo, si  la emprendedora  no ha evolucionado se quemará, se frustrará y  cerrará su negocio. De hecho el agotamiento es la causa principal por la cual los nuevos negocios fracasen.

Evolucionar implicará desistir de hacerlo todo y comenzar a implantar sistemas y reclutar personas que le permitan a la emprendedora trabajar más sobre la empresa y no dentro de ella.  En las empresas jóvenes hay que estar bien enfocado y hacer mucho con poco. Un coach de negocios puede ser  un recurso valioso en esta misión pues su propósito es ayudar al empresario a precisar dónde está, hacia donde quiere ir  manejar  las posibilidades que separan ambos puntos. No se trata de trabajar más duro si no de manera inteligente.

Coaching Ejecutivo como alternativa a los adiestramientos

Para las empresas, el coaching a ejecutivos (executive coaching) se ha convertido en una excelente opción para desarrollar el liderazgo de sus empleados y no necesariamente requiere personas externas para ponerlo en práctica. No obstante existe confusión en cuanto a que es el coaching y que puede lograr.

Existen diversos métodos para aumentar las capacidades de los empleados. Ejemplos incluyen el adiestramiento formal e informal, talleres, charlas, rotaciones de trabajos, evaluaciones periódicas, reconocimientos y recompensas. A diferencia de estos procesos que tienden a ser estandarizados y específicos, el coaching es flexible e individualizado y permite ser utilizado en diferentes contextos y para múltiples propósitos.

El coaching ejecutivo (executive coaching) es simplemente el desarrollo  profesional de un líder mediante un proceso individualizado.   La primera impresión es que se asemeja a una conversación entre dos personas.  Lo que pasa que la misma tiene un propósito.  Se lleva a cabo en privado, entre el participante y el coach mediante  un dialogo cuyo propósito incluye el descubrimiento personal, la identificación de objetivos y planes para lograrlos.

A pesar de que los adiestramientos y talleres corporativos  son muy populares, la realidad es que a la larga no producen los resultados esperados.   Se basan en una premisa equivocada- que si la gente entiende, lo harán (Goldsmith). Desafortunadamente, la realidad humana no opera así.  ¿Cuantas cosas nosotros sabemos que nos benefician y no les hacemos caso?  ¿Cuantas  cosas sabemos cómo hacerlas correctamente pero las hacemos distintas- a nuestra forma?

La culpa la tiene nuestra mente y los pensamientos que genera y no genera. A veces no es que ‘no sabemos’; es que ‘no sabemos que no sabemos’.  Otras veces nos aferramos a ciertas creencias limitantes o le hacemos caso a esas voces que nos dicen que no;  aquellas que nos encarcelan dentro de puntos de vista limitados que al final sabotean nuestro deseo iniciar  cambio.

El coaching ejecutivo no es algo nuevo. La mayoría de nosotros hemos tenido alguien en algún momento que se tomó el tiempo para ayudarnos a ver nuestras fortalezas, a ver el mundo de otra manera, a desechar actitudes que nada aportaban en nuestras vidas. Quizá fue un familiar, un maestro, el coach de deportes o un amigo que con sus palabras de aliento nos motivó a hacer las cosas distintas y romper alguna barrera mental.  ¿Cuantas veces no hemos tenido conversaciones con personas y durante la misma algo nos hace ‘click’ y de repente nuestro punto de vista se expande, vemos nuevas posibilidades?

Gran parte del proceso de coaching es asistir al cliente a expandir su punto de vista y a que aumente el número de opciones que tiene a su favor para actuar ante una situación. El coach es un facilitador;  no un consultor.  Guía. No dirige o instruye al ejecutivo por su proceso.

El coaching ejecutivo tiene un enfoque empresarial pues se da en el contexto de una relación de trabajo y se enmarca dentro de un propósito de negocios.  Se trae el coaching para lograr un objetivo de la empresa mediante el desarrollo del empleado siendo ‘coachado’.   Estos objetivos pueden ser por ejemplo desarrollar un grupo de líderes que puedan en el futuro cercano asumir puestos de mayor responsabilidad o desarrollar en personas claves ciertos comportamientos críticos para el éxito de la empresa.  Aunque se enfoca en el desarrollo del liderazgo, dado el fuerte impacto en la persona, el coaching ejecutivo también se usa para muchos otros propósitos.  Por ejemplo, se pueden ofrecer como beneficio exclusivo para retener a los empleados ‘top’, para manejar transiciones entre puestos, facilitar el ascenso en puestos e incluso para manejar problemas de rendimiento.

Los coaches puden ser desarrollados internamente o contratados de afuera.  Cada uno tiene sus ventajas y desventajas. Lo importante es que esté capacitado pues eso hará la diferencia de lograr metas o fracasar.

Según una encuesta en Estados Unidos, las empresas que tienen programas establecidos de coaching  seleccionan sus recursos  considerando los siguientes factores relacionados a las cualificaciones del coach: la empatía entre  coach y el cliente; experiencia en negocios y tratar con ejecutivos al nivel que está el cliente;  bien recomendado; coach encaja con la cultura de la empresa; conoce  la industria;  que tenga grados universitarios postgraduados; costos; certificaciones independientes como ICF.

Cuando debemos ignorar las metas

Dicen que crear  metas en el trabajo puede ser perjudicial para tu salud. Investigadores en el tema atribuyen la fijación de metas al aumento de comportamiento anti-ético y deshonestidad,  la toma  de riesgos innecesarios, corrosión de la cultura de la organización y reducción de motivación. Pero hay otros asuntos  en juego.

No podemos crear resultados.  Siempre se requiere una serie de actividades previas- procesos cuyo desarrollo causará el resultado esperado.  Por ejemplo, si queremos un cliente nuevo,  tenemos primero que  identificar el prospecto.  Luego   hace falta  tener contacto con  la persona  e intentar convertirla en cliente.

Aunque no podemos crear resultados definitivamente podemos crear actividades productivas que provoquen resultados. Si tenemos como meta de venta  10 millones de dólares  para fin de año, pues eso conlleva un proceso que requiere de nosotros actividad y pensamiento continuo hacia la dirección deseada.  Las metas serán los efectos del proceso.

El control está desarrollando actividades y procesos en el presente.  No logramos mucho  recordando y pensando constantemente en  las metas que están en juego y cuando presionamos a otros con las metas fomentamos innecesariamente la ansiedad.

No es de olvidarnos de nuestros objetivos.  Es re-enfocar nuestra atención.

Si queremos un mejor resultado tenemos que enfocarnos en cambiar lo que estamos pensando o haciendo ahora.  Es la formula ser + hacer = tener.  Es lo que pensamos y hacemos momento a momento lo que determina nuestros resultados. Cuando nos enfocamos demasiado en el destino, estamos viviendo en el futuro y le restamos importancia al proceso que es lo que hace posible el resultado.

En vez de empujar a los demás  para tener mejores resultados futuros, nos podemos enfocar  en los procesos que hacemos momento a momento a ver si estos nos están  llevan en  la dirección y velocidad deseada.    En este sentido las metas nos ayudan si las establecemos a bien corto plazo enfocadas en  la elaboración de proyectos y procesos que nos sirvan de indicadores críticos de gestión. Por ejemplo si ya la empresa determinó que el departamento de ventas tiene que    generar 100 llamadas para lograr una venta, pues es conveniente  vigilar la actividad  pues nos dejará saber momento a momento si nuestros esfuerzos van en la dirección correcta.  Esto nos mantendrá enfocado en las actividades bajo nuestro control.

Como evolucionar de Quiosco a Negocio

Muchos negocios son operados como los quioscos personales del dueño. En esos casos, el empresario simplemente es dueño de su trabajo/ocupación. Para convertirse en el dueño de una empresa el empresario tiene que desprenderse de su creación. Este cambio fundamental de perspectiva le requiere al empresario mirar menos al negocio…

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